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Capítulo 1 - Fotografía, Música y Escritura

La canción compuesta y grabada por Leo, se transformará e inspirará un texto escrito por Karla, quien posteriormente lo narrará y grabará para que se integre a la canción.


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La calma

La realidad es pendular

mírese desde donde se mire.

He estado en uno y otro lado de la rueda

buscando el espejo que me refleje entera

y esta nunca ha dejado de girar.


Serenidad, paz, armonía

equilibrio, balance, simetría, quietud, silencio...

Todas ellas, palabritas complicadas

dulces quimeras

de nuestros pies bien puestos en el concreto

estructuras mentales que chocan

con la naturalidad.


Hace algún tiempo me gritaron

¡No salgas! Quédate adentro

la libertad se limitó a una ventana

la esperanza se vistió

de los dedos que corrían las cortinas

para dejar entrar el sol.

Pero el mundo no cesó

y cualquier grieta era perfecta

para que se filtrara la realidad,

para que me descubriera epicentro del temblor

y onda sucesiva en el impacto de la piedra sobre el agua.


Acepté estar adentro ¡Sí!

entré tan profundo como pude

y el vértigo del péndulo

hizo temblar las estructuras de mi hogar.

los muros desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos

para descubrir que al decir que soy mi casa

la calma sonríe complacida

ante la contundencia de las metáforas.


No es casualidad que la palabra calma

encierre en sí misma al alma.

Adentro los caminos se bifurcan

vamos y volvemos

del blanco al negro

de arriba hacia abajo

de la luz a la oscuridad

de lo masculino a lo femenino

del odio al amor

del pasado al futuro

de la culpa a la ansiedad

de mí a lo otro...


Calma es la quietud de mi casa

zozobra el contacto con la otredad.

Principio maniqueista del absurdo

de un mundo erigido

sobre el vértigo del movimiento.


Soy calma

cuando no pongo a reposar el mar de la existencia

sobre el ancla de la certeza.


Soy calma

cuando me descubro aguja

y filamento en el tejido de la humanidad.


Soy calma

cuando cambio los prejuicios

por vivencias.


Soy calma

cuando como el caracol

llevo mi casa a cuestas

sin desligarme de ser

lo que danza en el espiral de la unidad.


Soy calma

cuando me rindo ante la incertidumbre

de transformarme todo el tiempo

como la nube, como el árbol, como el pez.


Yo soy la calma

cuando me atrevo a entrar

al vaivén de la vida

como si fuera la primera vez.